La extensión de las fronteras de las ciudades es un hecho natural asociado al desarrollo urbano, que posibilita el ordenamiento e incremento de las relaciones socio-culturales, económicas, legales, etc. Conforme citado en varios capítulos de este libro, los impactos de la urbanización sobre el ciclo del agua son numerosos. Chocat (1997a) destaca cinco:

  1. la impermeabilización del suelo,
  2. la aceleración de los escurrimientos,
  3. la construcción de obstáculos al escurrimiento,
  4. la “artificialización” de las acequias, arroyos y ríos en áreas urbanas y,
  5. la contaminación de los medios receptores.

Los tres primeros tienen una influencia significativa sobre el aumento de la frecuencia de las inundaciones en los medios urbanos.

El desarrollo urbano, la pavimentación y la proporción cada vez menor de espacios verdes en relación con las zonas edificadas trae como consecuencia un aumento notable de los escurrimientos pluviales en las ciudades. En las ciudades más chicas con pocas cal es pavimentadas, terrenos baldíos intercalados y con casas generalmente provistas de fondos de tierra o jardines, la lluvia encuentra una gran proporción de zonas de infiltración (tierra, jardines) con relación a las zonas impermeables (techos, pavimentos). El agua que escurre como resultado de la lluvia de determinada intensidad sobre un ·rea en esas condiciones es muy inferior a la que se produce sobre una ciudad densamente urbanizada donde practicamente el 100% de su superficie es impermeable

MAS INFORMACION: http://www.ina.gov.ar/pdf/Libro-Inundaciones-Urbanas-en-Argentina.pdf